lunes, mayo 31, 2010

Oferta laboral… se requiere con carácter urgente un buen Presidente…

Transcribo algo que escribí en mis notes en FB y que independiente del sentimiento de indignación -asociado al vacío que queda de confiar en la responsabilidad de la mayoría y que esta no la asuma-, tiene gran validez. Sobre todo porque en efecto se abrieron las puertas, y aún queda la opción de sacudir y despertar la razón y la visión sistémica de quienes aún están 'dormidos' (de casi 30 millones de personas que pueden decidir constitucionalmente en Colombia, se pronunciaron menos de 15 millones).

Cuatro reflexiones previas que evidencian altura y dignidad:
  1. Lo más malo de los actos malos de la gente mala, es el silencio de la gente buena. (Gandhi)
  2. Digan lo que quieran. En todo caso me parece más digno perder con Mockus que ganar con Santos. (Daniel Samper O.)
  3. Hay hombres que luchan un día y son buenos, hay hombres que luchan un año y son mejores, hay quienes luchan muchos años y son muy buenos, pero hay quienes luchan toda la vida... esos son los imprescindibles. (Bertolt Brecht)
  4. Elegir presidente más que un derecho (oportunidad) es un deber (responsabilidad) mientras estemos en este tipo de democracia, y ya sea por acción (votar) o por omisión (abstención) puede llegar a ser nuestro legado, por eso hay que saber hacerlo muy bien...
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Bogotá, 29 de mayo de 2010


La Constitución Política (y el Desarrollo de Colombia) requieren con urgencia un cambio de Gerente y de Junta Directiva...

I. Marco Referencial de Análisis

En los ejercicios de selección de personal, independiente del tipo de pruebas que se realicen, se analizan diversos aspectos de los aspirantes, y cualquier seleccionador -no importa su experiencia-, ha de tener claro que no puede basarse en un solo aspecto para tomar su decisión, la cual además, no necesariamente es la única dentro del proceso.

Adicionalmente y en algunos procesos de selección, a los aspirantes se les solicita elaborar un plan de acción y/o desarrollar simulaciones de sus labores para que así el equipo evaluador cuente con más elementos de juicio al tomar su decisión.

En ese marco considero que se han de evaluar mínimo cuatro aspectos:
  1. Conocimientos,
  2. Experticia,
  3. Actitudes, y
  4. Valores
Antes de entrar a describir cada uno de estos aspectos, es importante resaltar que el proceso de evaluación para la selección, se ha de hacer en cascada (el aspecto más importante de primero y luego los otros), y ha de contemplar elementos excluyentes, es decir, deben existir elementos dentro de los aspectos a analizar que por su importancia y trascendencia, en caso que el candidato no cuente con ellos, harán que se le excluya del proceso.

Así pues, los aspectos a evaluar se describen de la siguiente forma:
  • Conocimientos
Da cuenta de los saberes del candidato, y están relacionados generalmente con sus estudios y actualizaciones teóricas y teorico-prácticas. Y aunque suene extraño, en los mejores procesos de selección la ponderación de este ítem no es tan alta. Para el caso es del 15%.
  • Experticia
Distinto a la experiencia, que se mide en tiempo mientras que la experticia se mide en calidad de innovaciones, da cuenta -más que de las diversas labores que el candidato ha desarrollado-, del valor agregado (y sobre todo significativo y para el largo plazo) que el candidato ha generado en los diferentes cargos en los que se ha desempeñado. La ponderación para el caso es de 20%.
  • Actitudes
Como su nombre lo indica, da cuenta de la posición que el candidato asume, consciente o inconscientemente, frente a las diversas situaciones que se le presentan. Acá resulta importante destacar que los comportamientos dependen de las actitudes, y que estas además, son modificables. Así mismo, también vale la pena resaltar que la mayoría de las denominadas ‘competencias’ se pueden clasificar en este ítem, cuya ponderación es del 25%.
  • Valores
Los valores son los principios universales -también conocidos como valores morales-, que son estructurales en el candidato, o en otras palabras, son los principios universales y de convivencia social que el candidato arraigó en su formación, y que por lo tanto se convierten en el eje estructural y rector de su vida. Es importante resaltar que los valores (o antivalores) con que todas las personas cuentan, son muy difíciles -aunque no imposibles- de cambiar, y que estos son finalmente la base por la cual las personas establecen sus posiciones frente a las diversas circunstancias con las que se enfrenten (actitudes), las cuales a su vez y como ya se expresó, redundan en los comportamientos. Por su importancia neurálgica, los valores que se establezcan como requisitos por el equipo evaluador pueden ser de tipo excluyente. La ponderación de este aspecto es la más alta y es del 40%.

Los aspectos antes mencionados -en el caso de un proceso de selección de excelencia-, dan cuenta del potencial del candidato para desempeñar sus labores, y en caso de solicitud de un plan de acción, proyecto o programa, probablemente influyan en su solidez. Sin embargo, por muy estructural que sea un programa, proyecto o plan de acción, el éxito del mismo está asociado más a las características previamente mencionadas del candidato, que a la estructura del planteamiento, de manera que si se presenta una estrategia muy sólida pero no se cuenta con el potencial para desarrollarla, el candidato no será apto para la labor, mientras que si se cuenta con el potencial de desarrollo en el candidato, aunque el plan no sea el óptimo, el candidato podrá ser elegible para el cargo, y la razón de ello es que todos los planes en la vida real se enfrentan a situaciones imprevistas (más allá de las contempladas), y depende de la capacidad del candidato -y acá es necesario hacerlo explícito- y de su equipo de trabajo, lograr las metas propuestas en el plan de acción, proyecto y/o programa presentado.


II. Evaluación y Resultados

Tomando en cuenta entonces todos y cada uno de los anteriores argumentos, quiero expresar mi libre posición con respecto al proceso coyuntural (que ojalá se convierta en estructural) que se está desarrollando en estos días gracias a la sensatez de la corte constitucional que no permitió que la constitución siguiera siendo agredida en función de intereses particulares (la constitución por supuesto puede y ha de ser modificada, pero para ello se requiere un proceso constituyente que es participativo, incluyente, de intereses generales y para el largo plazo).

Haciendo pues un ejercicio de análisis juicioso, y considerando la preparación (conocimientos), logros para el largo plazo (experticias), respuestas y reacciones puntuales (actitudes) y sobre todo los ejes rectores y estructurales de vida (valores) en sus debidas ponderaciones (15%, 20%, 25% y 40%) y tras haber observado los diversos programas y propuestas de los principales candidatos a la presidencia de Colombia (y conociendo su potencialidad de realización efectiva a partir de un estudio económico realizado por el Centro de Estudios de Economía Sistémica en Medellín), tomé la decisión de votar por Antanas Mockus.

Sin entrar en detalles desgastantes de las razones por las cuales no escogí a otro candidato, presento el resultado de la evaluación y algunos elementos que se consideraron:

1. Antanas Mockus
2. Rafael Pardo
3. Gustavo Petro
4. Germán Vargas Lleras

Nota: A los otros candidatos o no los analicé o NO pasaron en los ítems de tipo excluyente

Presento también las variables más importantes y representativas que consideré para el cargo en cuestión y que son las siguientes:

• En cuanto a los valores -entre otros y siendo de tipo excluyente-, están: la Honestidad, la Integridad y el Respeto (sobre todo a la vida).

• En cuanto a las actitudes: el Trabajo en Equipo y el Pensamiento Sistémico ó Visión Incluyente y de Largo Plazo (que de acuerdo con Fernando Savater en Ética para Amador, no contar con ella sí es ser ‘imbécil’).

• En cuanto a la experticia que como ya lo expresé es diferente a experiencia, la más trascendente de las que observé es la de haber transformado una sociedad a partir de su cultura.

• Por último, en cuanto al conocimiento, el que me pareció más relevante y sin demeritar a los demás (porque para mi toda profesión es digna y no existen profesiones más importantes que otras), es el que se acerca a la sabiduría por medio del buen amor, o en otras palabras el amor (filos) a la ciencia (sofos), o en otras palabras, la filosofía.


III. Reflexiones y Aprendizaje

Definitivamente una cosa son la campaña (ser honesto o decir lo que la gente quiere escuchar aunque no sea viable), el candidato y su tipo de liderazgo (ser un líder sistémico y participativo o ser un 'líder' medieval), y el programa (propuesta teórica de un plan de acción), y otra muy diferente es coordinar un proceso estructural de cambio y de desarrollo de todo un país para el largo plazo.

En fin, creo que hoy por hoy existe una posibilidad viable de abrir las puertas al desarrollo de Colombia.