lunes, julio 20, 2009

Catarsis

Tenía 25 años, de hecho los estaba cumpliendo, y de acuerdo con lo que alguna vez me contó, en la radio se escuchó algo que curiosamente unió a todo el planeta, tal vez por única vez:


"...un pequeño paso para el hombre, un gran paso para la humanidad..."

Hoy estaría cumpliendo 65 años. Recuerdo que de pequeño siempre le decía que no le daba regalo porque de cumple 'le' hacían hasta desfiles militares, lo cual es irónico, considerando que, como a cualquier ser humano evolucionado mentalmente (que ya haya superado el pensamiento binario cavernícola), NINGÚN tipo de violencia le llamaba la atención, algo que orgullosamente heredé, como también el saber que la grandeza no se mide ni por la fuerza, ni por el poder, ni por el dinero, en otras palabras, la grandeza se mide por la capacidad de amar (gracias Sra. Graciela), y por la trascendencia y por la cabalidad en las nobles ideas (gracias Don Efraín) 

El punto es que si bien es cierto que uno se acostumbra y llega a reconocerse en la soledad, también es cierto que hay momentos en los que la soledad es más difícil, y este es uno de esos momentos

Para mí, el 20 de julio no se conmemora la independencia de Colombia, ni se conmemora la llegada del hombre a la luna

Del país 

La firma del acta de la independencia es una historia 'fantabulosa', independiente de que nunca se cuente toda o con todos los matices, perspectivas e intereses, pero es sólo eso, una historia. Y es que para mi -y en en este momento- sentirse orgulloso de ser colombiano sólo el 20 de julio, es algo tan trivial como pretender evidenciar dicho orgullo en una camiseta, en una bandera o en un grito catártico, y es así porque no creo que la libertad sea plena si es tan 'inadecuado' pensar, o por lo menos pensar diferente, y qué decir de ser cabal con dichos pensamientos. Reconocer -y reconocerse- en la cruda verdad y más aún, pensar en el largo plazo es salirse de la masa y es convertirse en enemigo, y por otro lado, no pensar es alienarse y no sólo morir en vida, sino exponerse a ser privado de la mínima 'libertad' social que es construir un pensamiento genuino, autónomo y sin sesgos binarios retrógrados de derecha y/o de izquierda... es más, hoy por hoy no tengo claro si realmente somos o no independientes, y es aquí en donde vienen a mi memoria dos expresiones de Gandhi (cuya vida, a propósito, vi con mi padre en una película hace muchos años): 

"Lo más atroz de las cosas malas de la gente mala es el silencio de la gente buena" 

y

"Lo que se obtiene con violencia, solamente se puede mantener con violencia" 

Del satélite 

El llegar a la luna, es quizá uno de los más grandes logros de la humanidad como especie viva, pero denota más que el progreso, la desigualdad. Hace unos pocos días salió el informe del Happy Planet Index de este año (HPI), y lo que se evidencia allí es que para que todas las personas (es decir la humanidad) tengan la misma calidad de vida que tiene la gente de Noruega, Canadá y USA, por decir sólo algunas sociedades, se requieren respectivamente 6.9, 7.1 y 9.4 planetas con todos sus recursos... por tanto no es tan simple sentirse orgulloso de haber llegado a la luna, cuando personas en casi todas partes (considerando que todos somos iguales en derechos, como lo plantea la declaración de los derechos humanos) mueren de hambre, son secuestradas en su espíritu y son 'mal' educadas para que no piensen -ni propongan- otro tipo de opciones más incluyentes. Así pues y considerando lo anterior, se hace más sencillo entender las siguientes dos frases de Gandhi: 

"Todo lo que se come sin necesidad se roba al estómago de los pobres"

y

"Nadie puede hacer el bien en un espacio de su vida, mientras hace daño en otro. La vida es un todo indivisible" 

Del abrazo 

Para mí en el 20 de julio lo que se conmemora es el cumpleaños de mi padre, aunque ya se haya marchado, y aunque hoy, como desde hace 10 años no le puedo dar el abrazo en el que le agradezco mi vida y la de mis hermanos, así como los aprendizajes y el buen amor

Padre, donde esté, feliz cumpleaños, se le extraña, se le agradece y se le quiere siempre

Wilson Alejandro Martínez Bernal, 20 de julio de 2009