Responsabilidad
-Nada, estoy viendo televisión-
-Ven que quiero decirte algo-
-Listo, ya voy... dígame, ¿para qué me necesita?-
-En realidad no te necesito, sólo quiero decirte algo-
-Ok, cuénteme-
-Sólo quiero hacer explícito algo antes de irme…-
-¿Irse?, ¿para dónde se va?-
-¿Para dónde me voy?..., uhm, me voy para dónde todos iremos algún día, pero el punto no es ese, lo que te quiero decir es algo que me gustaría que, -tras habértelo enseñado-, se te quede grabado, y te lo digo porque de un tiempo para acá, he notado que tiendes a ser un poco radical en tus juicios-
-¿Radical?-
-Sí, tengo la impresión que estás cayendo en el facilismo de los irresponsables-
-¿No entiendo?-
-Verás, hay una canción de los Beatles que se llama “Strawberry Fields Forever”, y en esa canción Lennon plantea que criticar con los ‘ojos cerrados’, es la actitud del facilista, es decir, es necesario conocer razones y contextos, antes de emitir un juicio. Sin embargo sí quiero que sepas que si bien no hay estratos entre las personas (y que lo que nos hace iguales es el que todos somos diferentes), sí hay algo que nos destaca o no de los demás, y eso es: la responsabilidad-
-¿La responsabilidad?-
-Sí, hay quienes dicen que responsabilidad es "responder con habilidad", y sea o no ese el origen, lo cierto es que al final sólo hay dos clases de personas, las que son responsables y las que no-
-¿Responsables con qué, o que le respondan a quién?-
-Responsables con su propia vida, y que le respondan -más que con habilidad-, con inteligencia y visión de largo plazo, a sí mismos.-
-¿Uhm, y en ‘español’?-
-En ‘español’ quiere decir que sólo hay dos clases de personas, las responsables que se mueven en función de lo que sueñan, y que son más que sus circunstancias, y las irresponsables, que se mueven -o se dejan de mover- en función de lo que temen y se quedan en sus circunstancias. Las primeras son valientes, amorosas y coherentes, son las que se atreven a soñar, a visionar su propia vida y a construir sus sueños, son las que se conocen a sí mismas porque sólo se comparan -precisamente- consigo mismas, es decir, con quien fueron y con quien les gustaría ser. Las personas responsables son las que saben que -ya sea por acción u omisión-, afectan y se ven afectadas por su entorno, y por lo mismo lo cuidan, lo observan, aprenden de éste y lo mejoran, son las que se arriesgan aunque pierdan, son las que superan sus miedos enfrentándolos, son las que saben que siempre tendrán debilidades por superar, y que por lo mismo respetan a los demás por ser sus pares, pero eso sí, admiran a quienes luchan todos los días por ser mejores. Son las personas que se sienten felices desde adentro y más que eso, se sienten bendecidas por tener la oportunidad de vivir cada día, y en ese mismo marco, son las que se sienten orgullosas de crecer y sobretodo de aportar, no se quedan en la queja sin propuestas, sino que más bien, procuran tener ideas y estrategias para todo, son las personas que antes de establecer juicios se preguntan razones. En fin, las personas responsables son conscientes de sí mismas, de su entorno y de la relación que existe entre ellos y sus contextos, pero más que eso, son las personas que sin pretensiones de perfección ni de aprobaciones sociales ligeras, son cabales consigo mismas, es decir, con su proyecto de vida, y con su realidad más cercana-
-¡Wow!, que ‘filosófico’-
-Uhm…, en realidad no es ‘filosófico’, es más bien sensato, lo que pasa es que ‘la inercia’ del facilismo tiende a simplificarlo y a juzgarlo todo…-
-Perdón-
-Tranquilo, no te afanes que en realidad no hay problema, por el contrario, me gusta que digas eso porque sólo a partir del ser honesto, y del reconocerse imperfecto e individual, es que todos los días se puede crecer-
-¿cómo así que 'individual'?-
-Sí, seguramente si hubieras estado con una o más personas que tienden a ser facilistas e inerciales, es decir, con aquellas personas a quienes les da pereza pensar y les queda más fácil usar expresiones burlescas, hubieses sentido la ‘falsa seguridad’ del grupo, la de la ligera y momentánea aprobación social, mientras que al estar sólo, puedes verte a ti mismo y buscar tu propia seguridad en tus pensamientos, y encontrar tu verdadero valor en el amor infinito que habita, desde que naciste y hasta que mueras, en tu corazón-
-Pero acaba de decir que no hay que juzgar-
-Cierto, y lo sostengo, si te fijas no estoy juzgando a nadie en especial, otra cosa es que te puedas sentir aludido y quieras, en función de la ‘mala complicidad’ defender a quienes sabes que son así. Y acá llegamos a la otra parte, la que tiene que ver con las personas irresponsables-
-¿Me está llamando irresponsable?-
-No señor, no te devuelvas, es normal ponerse a la defensiva porque todos crecimos en el juego del premio y el castigo, pero no es el caso, si quieres crecer debes estar dispuesto a aceptar, la diferencia acá es que debes saber que te amo siempre y no de momento, y que si te digo lo que te digo te lo digo por tu bien, no para que me apruebes-
-Uhmm, ahí sí que me perdí-
-Es muy fácil, cuando estás en aquellos grupos de los que ya hablamos, tiendes a aprobar todo lo que te plantean, independiente de lo poco racional que llegue a ser lo que te dicen, sólo porque de esa forma también te ‘aprueban’ y te permiten ser parte de dicho grupo, y por ende de ‘disfrutar’ lo que -aparentemente- sólo puedes disfrutar allí (mientras estés de acuerdo). Acá no es así, acá más que aprobarte te amo desde que naciste, y cuentas conmigo siempre…, o bueno, por lo menos mientras esté en tu pensamiento y en tu corazón, y lo más importante, estoy a tu lado no porque estés de acuerdo conmigo, por el contrario, te escucho y escucho en tus argumentos razones que me complementan y a las que puedo complementar, y con las cuales podemos crear estrategias nuevas y más interesantes para vivir y aportar-
-Uhm..., ok, yo también l@ quiero-
-Yo lo sé, pero agradezco que me lo digas, porque es honesto y le da color a los segundos que compartimos. Y ya que no estás a la defensiva porque sabes que lo que te digo lo digo honestamente y sin un interés distinto a tu propia dicha, escucha lo que caracteriza a quienes no son responsables. Generalmente tienden a ser facilistas y a justificarse en sus circunstancias, prefieren no pensar y mucho menos ser coherentes con su pensamiento cuando lo desarrollan, son perezosos y creen que viven el presente porque no se cuestionan y porque buscan el placer instantáneo, así mismo tienden a juzgar en grupo y a veces tienen afán de hacerse notar (necesitan la aprobación externa y sobre todo la del grupo), viven en función de tener lo que sale en los medios y de parecerse a los ‘líderes’ mediáticos y/o de los mismos grupos. Estas personas, al no cuestionarse y en el marco de su facilismo, tienden a ser gregarios y a apoyar lo que dice la mayoría, o en algunos casos, y con el ánimo de llamar la atención, se vuelven ‘reaccionarios’ sin argumentos y quejumbrosos, como si el quejarse sin proponer les hiciera importantes, mi padre me decía: “mij@, si algo no le gusta o lo cambia o no se queja”, pero los irresponsables aceptan casi todo, por no decir que todo les gusta o que les gusta lo que les ponen en frente, y/o cuando no les gusta algo, generalmente sin un argumento de peso, se quedan en la crítica básica que no propone ni cambios ni formas para cambiar-
-Uff, muchas formas de ser irresponsable-
-Si, pero lo que quiero que te grabes para siempre es que sólo hay dos clases de personas, las responsables, que como te dije son las que se mueven en función de sus sueños, y las irresponsables, que se mueven -o se dejan de mover- en función de sus miedos, lo demás nace de allí-
-¿Y no hay otra opción?-
-Claro que si-
-¿Cuál?-
-La que tu me plantees con argumentos, en contexto y sobretodo, amorosamente-
-Bueno, voy a pensarlo-
-Muy bien, pero si bien es cierto es fundamental pensar, no te quedes en el pensamiento, dale vida al mismo que obras son amores y no buenas intenciones, y al final nunca se pierde, al final todo pasa y siempre ganas si creces-
-Gracias-
-Gracias a ti hijo, ve pues al otro lado del mar a seguir tus sueños con este pensamiento amoroso, y recuerda que cada decisión que tomes te ubica en uno de los dos grupos, el de los responsables o en el de los irresponsables, tu eliges cada en cada instante..., te amo-
