domingo, octubre 31, 2010

"Rompido"

Creo que en la vida hay momentos que son hitos, que se convierten en puntos de quiebre. Ahora, estos momentos-situaciones, que aparentemente ocurren de manera fortuita y que descolocan y sacuden, en realidad -y acá el primer rompimiento-, no son casuales...


Romper paradigmas es una idea que al ingresar al 'chip' del pensamiento coloquial de la gente, en general, se convierte en una expresión cliché, y aunque la verdad no pienso que esté del todo mal pues por lo menos se vuelve parte del lenguaje, sí me pregunto a mi mismo: "mi mismo ¿acaso el saber que es importante romper paradigmas no resulta incoherente con todo el esfuerzo que se hace por no salir de la zona de confort?, y más aún, el saberlo y repetirlo sin actuar al respecto ¿no transforma en una mentira a algo que puede resultar estructural en la vida?", y mi mismo me contesta: "NPI" (No Poseo Info)

Y como no tengo ni idea y si quiero sentir la respuesta, me doy a la tarea de escarbar en el mar de las reflexiones, que independiente del matiz medio mamerto y enrredado que pueda tener a veces y para mucha gente (la gente que me da pereza), sí lo considero un esquema válido para encontrar referentes.

Así pues, considerando lo siguiente:
  1. Que la caridad, la esperanza y la tolerancia son tres falsas virtudes porque validan tanto posiciones dominantes como posiciones sumisas, y lo que es peor, las eternizan.
  2. Que a pesar que la moral e incluso la propia ética son estructurales, cuando se asumen como dogmas y como un fin en sí mismas, paradójicamente se pueden convertir en obstáculos con respecto al propósito de aportar y de transformar
  3. Que si bien las personas y la sociedad que conforman son (somos) responsables, la mayoría de las veces de manera inconsciente -lo cual tampoco exime-, de la pudredumbre, la inequidad y hasta de la mentira, de nada sirve hacerlo explícito y mucho menos de manera angustiada, molesta o crítica, porque la mayoría de la gente prefiere (preferimos) jugar a las escondidas tapándose (tapándonos) los ojos, aún después de saber la verdad (algo así como querer volver a The Matrix)
  4. Que aparentemente el dilema consiste en decidir si ser felizmente imbécil y manipulable, o ser infelizmente despierto y crítico
  5. Que pareciera que al final el reto es minimizar el malestar y la angustia que surgen naturalmente y como consecuencia de abrir los ojos, porque el alma se desgasta y se ahoga en un dolor solitario, pero lo más importante, porque el malestar y la angustia no cambian las cosas,
  6. Que hay tres cosas que no me mamo de la idiosincrasia del colombiano y que son: "el deje así", el jugar a las escondidas tapándose los ojos y el creer que la gente son los demás, y finalmente
  7. Que sí es válido reconocerse valioso en paradigmas no válidos por la mayoría, y que vale la pena hacerlo (amarse bien a pesar de las diferencias) en vez de sufrir por la (des)aprobación de esa mayoría que está muerta en vida y que se limita a seguir al viento
He decidido lo siguiente:

CARPE DIEM

Ahora, como afortunadamente no puedo engañarme a mi mismo, este rompimiento de paradigma no implica asumir de manera excluyente alguna de las dos posiciones del punto 4. Por tanto y para finalizar la creación de este paradigma exiguo, no declaro roto el paradigma que he venido respirando, lo declaro -para no ajustarme a lo que debe ser- 'rompido'.